Por Diego García.
Publicación: noviembre 16, 2024.

Tiempo de lectura: 6 minutos

Bahía Blanca está viviendo un muy buen momento en propuestas de cenas por pasos. Una de las que más resuena en el mundillo gastronómico es La Casa de Atrás. Se trata de un espacio que abre sus cocinas dos veces por mes para que cocineros de la ciudad presenten una propuesta diferente y original, siempre acompañados de una buena propuesta de vinos.

“Nacemos de la mano de El Mundo de la Parrilla, que ha sido el negocio familiar de toda nuestra vida”, cuenta Agustín Amorosi quien, junto con Antonela Siracusa son los que crearon La Casa de Atrás. “A partir de estar hace tantos años en este ambiente, conocemos a muchos cocineros y también tenemos mucho contacto con bodegas que se suman a la propuesta”, agrega. Sus orígenes profesionales nada tienen que ver con la cocina: él ingeniero industrial y ella economista, fueron acercándose al mundo gastronómico por frecuentar los pasillos de la tradicional parrilla local, y por el propio gusto por comer y beber bien.

El plan original para este espacio era hacer oficinas para alquilar. Ese proyecto no parecía tener buen destino como negocio, por lo que La Casa fue convirtiéndose en una especie de anexo de El Mundo… “lo fuimos armando despacito, decorándolo, poniéndolo lindo”, recuerda Anto. “La primera idea fue ofrecer algo de pasta, que venga un chef un par de veces por mes y que armemos algo en torno a eso”, cuenta. La idea siguió evolucionando hasta llegar al concepto que tiene hoy: “buscamos generar un espacio en donde puedas venir 100% a disfrutar”, destaca Anto. “Las cenas por paso, para el comensal, tienen la ventaja de que no tenés que decidir nada. La propuesta ya está hecha y solamente tenés que venir a disfrutarlo”, suma. 

“Nos dimos cuenta de que en Bahía y la zona hay un montón de chef que son cracks, que hacen cosas muy buenas”, dice Agustín, “y eso nos impulsó”. Por el lado de los chef que ya han cocinado en La Casa, Agustín destaca que “les gusta porque pueden probar cosas distintas”. Algunos porque no tienen un restaurante, como Julián Álvarez (Pan de Garage), que realizó un evento exclusivamente sin TACC; otros porque desde este espacio pueden llegar a nuevos públicos, como Elcira Colombo (El Rancho), que tiene su restaurante en Argerich, o simplemente porque aún teniendo restaurante en Bahía, en este tipo de eventos se pueden probar cosas nuevas, para una cantidad de cubiertos acotada, que quizás son difíciles de incorporar en una carta cotidiana: “Julio (Allo, de la Taberna Baska) hizo una vez acá en el patio un show con ostras que fue espectacular”, dice Anto.. 

“Por el lado de los vinos, la propuesta que hay en El Mundo de la Parrilla no la tiene nadie más en Bahía”, asegura Agustín. Anto suma: “entonces, aprovechando ese vínculo de la parrilla con las bodegas, también pudimos sumar, a la propuesta de la casa, que cada cena esté acompañada por una buena propuesta de vinos”. 

Como sello de un emprendimiento familiar, la prueba piloto de La Casa de Atrás estuvo a cargo de Julio César Amorosi, el papá de Agustín y dueño de El Mundo de la Parrilla, y de Silvio Siracusa, el padre de Anto que se encargó de cocinar. “Fue muy familiar, muy chiquito, para ver cómo rebotaba”, recuerda Agustín. A partir de ahí, la historia es la que se puede recrear en las redes sociales de La Casa de Atrás: cada pocas semanas se anuncia un evento que, en apenas horas, se llena de comensales deseosos de vivir una nueva experiencia inolvidable. “Estamos mucho en los detalles, nos gusta que la gente se sienta bien recibida, cuidada”, mencionan, enfatizando el concepto de casa.

“Cada evento lo vamos armando junto con los chef, partiendo de la propuesta creativa de platos que nos hacen”, dice Agustín. En la misma línea, comenta que en ese trabajo en conjunto se aseguran que la carta vaya con la propuesta de La Casa de Atrás, con el paladar bahiense y también, obviamente, que esté dentro de los costos razonables. “Estamos teniendo una respuesta espectacular de la gente, el desafío es sostenerlo durante muchos años, como es la experiencia de El Mundo…”, dice. 

Ya hemos mencionado a algunos de los chef que protagonizaron las cenas en La Casa de Atrás. A esa lista podemos sumar nombres tales como Laura Labeyrie, Nuria Daher (Nunnie), Raulo Romagnolo y Osvaldo Carbajo (Biguá) y Seba Sureda (Liberté), entre otros. 

Además, recientemente hubo una suerte de edición doble de lujo, a cargo de Nitu Digilio, uno de los chef bahienses más influyentes de la actualidad. Nitu se formó en El Bulli (el imprescindible restaurante de Ferran Adriá que fue una bisagra gastronómica en el comienzo de este siglo), fue jefe de cocina de Café San Juan y ahora está a cargo de Peperina, en Traslasierra, Córdoba. El chef tres estrellas Michelin deslumbró a los comensales con dos noches que quedarán en el recuerdo de La Casa de Atrás.

La charla con Anto y Agus es amable y fluida, porque en el diálogo reflejan con sencillez el amor que tienen por este emprendimiento. Se nota que han creado un ambiente que quieren mucho, que los inspira y los mueve. De eso va, en definitiva, el mundo de la gastronomía. “Lo que más disfrutamos de La Casa de Atrás es generar un espacio de disfrute y placer en el que podamos plasmar nuestra pasión por la gastronomía y, especialmente, resaltar la calidad de los chef que tenemos en Bahía”, concluye Agustín.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tal vez te interese

Por Diego García.
Publicación: marzo 5, 2025.

Tiempo de lectura: 4 minutos

Parrilla El Torito se ha convertido en un referente gastronómico de Sierra de la Ventana, famosa por sus deliciosos sandwiches de bondiola a la parrilla. Este popular “carrito”, como llamamos por acá a los food trucks, fue de los primeros en instalarse en la comarca y sigue ganando corazones con su oferta de sabor y calidad.

El Torito, atendido por la simpática pareja formada por Nilda Santacruz y Mauro Stoessel, ofrece una experiencia única. Él, oriundo de Coronel Suárez, y ella, de Buenos Aires, se conocieron en Barcelona en tiempos difíciles, durante la crisis del 2001 en Argentina. Luego de acumular experiencia en el extranjero, decidieron regresar a su país, comenzando su aventura en la costanera de Buenos Aires antes de llegar a la Comarca hace 15 años. Desde entonces, su propuesta gastronómica ha cautivado a los habitantes y a los turistas que visitan esta hermosa región. “Si un turista nos prueba el primer día de sus vacaciones, seguro que vuelve muchas veces más”, asegura Mauro. 

En El Torito, todo está pensado para ofrecer la mejor experiencia. Los panes utilizados para sus sandwichs son elaborados especialmente por una panadería local, asegurando frescura y calidad en cada bocado: “queríamos que tuviera la textura exacta para que la experiencia del sandwich sea la mejor”, cuenta Nilda. Además, los chorizos son de un tamaño exacto, cuidadosamente seleccionado para garantizar que cada producto cumpla con las expectativas del cliente. Esta atención al detalle no solo se refleja en la comida, sino también en la calidez de la atención, donde cada visita se llena de risas y buena energía.

https://www.instagram.com/reel/DGooB1VSXtD/?utm_source=ig_web_copy_link&igsh=MzRlODBiNWFlZA==

La oferta no se limita a la bondiola; también se pueden encontrar hamburguesas y choripanes que han sido bien recibidos por la clientela. A cada sandwich se le puede agregar una cantidad de aderezos caseros que bien valen la prueba: desde chimichurri hasta salsa criolla, pasando por berenjenas y otras variantes. La posibilidad de acompañar estos manjares con unas ricas fritas hace que la experiencia sea aún más placentera. Además, para aquellos que buscan alternativas vegetarianas, El Torito propone opciones que satisfacen todos los paladares.

El carrito no solo es un lugar para comer; el entorno ayuda a que todo sea acogedor. Al pie del Cerro del Amor, con el arroyo Sauce Grande de fondo, los dueños de El Torito prepararon un espacio donde poder sentarnos y disfrutar. La decoración, además, incluye una impresionante escultura de un toro, realizada por el artista Ángel Córdoba, de Huanguelén, quien utiliza chatarra para crear obras de arte únicas. Este detalle artístico agrega un toque especial al entorno, convirtiendo a El Torito en un lugar donde la gastronomía se combina con la cultura local.

A El Torito también llegamos gracias a las recomendaciones de los amigos de Jardines del Pillahuinco. Al igual que ellos, creemos que este carrito es una parada obligada en toda visita a Sierra. Ya sea por la calidad de sus ingredientes, la buena atención de Nilda y Mauro, o simplemente por el ambiente divertido, cada visita se transforma en una experiencia memorable.

Artesanales Carmela

Las mermeladas tienen una magia especial, pero requieren tiempo. Y una vez alguien dijo que cocinar es amar, porque cuando cocinamos brindamos lo más preciado que tenemos: nuestro tiempo. Será por eso, entonces, que las mermeladas son una buena simbolización […]

Wir Können

Wir Können significa nosotros podemos en alemán. El nombre les recuerda, a los dueños de este bar, que ninguna adversidad es suficientemente definitiva. Están desde 2015 en 11 de abril 602 y, a casi 10 años de su apertura, siguen […]

La Nueva Manera y Molinera del Sur

Allí, en las afueras de aquella Bahía Blanca, ya se gestaban las instalaciones de lo que hoy son dos de los molinos más importantes de toda nuestra región: La Nueva Manera y Compañía Molinera del Sur. Como entidades hermanas dentro […]
No hay más entradas para mostrar